De otro lado, es de suma importancia que los padres y sus hijos aprendan a ver la televisión con una conciencia crítica, una reflexión inteligente que ayudará al televidente a discernir lo bueno de lo malo, lo real de lo falso, lo constructivo de lo destructivo, lo edificante de lo manipulativo, lo moral de lo inmoral. Una actitud alerta ayudará al gran público a descubrir las ideologías ocultas en los mensajes explícitos, y sus implicaciones sociales, económicas y políticas.